|
|
Desde
los primeros pobladores, aquel Homo Heandertahlensis que
vivió en la Cueva del Sájara, allá
por el Paleolítico, hasta las grandes civilizaciones
mediterráneas que se aposentaron en Villaricos, sin
olvidarnos de los mineros y agricultores de Fuente Alamo
y Almizaraque, en la Edad del Bronce, todos han encontrado
en esta tierra atractivos más que suficientes para
habitarla, llegando en muchas ocasiones a utilizar el uso
de la fuerza para conseguir el dominio de sus costas y des
sus fuentes de riqueza.
Mención
especial merece el caso de Villaricos fundada por los navegantes
tirios en el s. VII a C, colonizada más tarde por
los fenicios que la llamaron Baria y la convirtieron en
un destacado puerto comercial, estableciendo en ella una
importante factoría de salazón de pescado.
Durante
la dominación cartaginesa llegó a ser ciudad-estado
independiente, teniendo un papel preponderante en todo el
mediterráneo occidental.
|
 |
|
 |
|
|
Apogeo
que mantuvo después de la conquista romana, convirtiéndose
en punto fronterizo entre la Bética y la Tarraconense.
Tras
una breve estancia de visigodos y bizantinos, arribaron
a ella los musulmanes que poco interesados en la pesca y
la minería, dejaron en segundo plano a Villaricos
y siguiendo el curso del río Almanzora se adentraron
en el interior del territorio y convirtieron estas tierras
en un vergel de próspera y floreciente agricultura.
Cuando
en 1488 Cuevas y la Portilla pasaron a manos de los Reyes
Católicos eran ya lugares densamente poblados y con
una economía agraria bastante desarrollada. Años
más tarde, concretamente en 1503, ambas poblaciones
pasarán a formar parte del recién creado Marquesado
de los Vélez, situación que se mantendrá
hasta principios del siglo XIX.
El
diecinueve va a ser el gran siglo cuevano por excelencia.
El descubrimiento en 1838 del filón de plata nativa
en el barranco de El Jaroso, al pie de Sierra Almagrera,
va a ser el punto de partida de una transformación
económica y social sin precedentes en toda la geografía
española.
La
extraordinaria riqueza generada por la nueva industria minera
se va traducir en el nacimiento de una burguesía
adineraba que va a cambiar
|
 |
|
 |
|
|
el
semblante de la ciudad con la construcción de casas
solariegas y de palacetes de nuevo cuño, convirtiendo
al mismo tiempo a Cuevas del Almanzora en centro educativo
y cultural de primer orden, dentro y fuera de nuestra comarca.
Conviene recordar que en 1910 contaba con más de
26.000 almas, superando con creces la población de
muchas capitales de provincia españolas.
El declive de la minería y las consecuencias de la
guerra civil supusieron un grave retroceso económico
y poblacional delque no se recuperaría definitivamente
hasta el último tercio del siglo XX.
Afortunadamente
en la actualidad Cuevas del Almanzora es un municipio próspero
y con futuro, que fundamenta su crecimiento en una agricultura
moderna y competitiva, un envidiable potencial turístico,
una floreciente actividad comercial y una puntera y vangauardista
industria farmacéutica.
Pero
el conocimiento de Cuevas del Almanzora quedaría
incompleto si sólo nos limitáramos a contemplar
la belleza de su patrimonio, a deleitarnos con encanto de
sus playas o a disfrutar de la eterna primavera de su clima.
Conocer Cuevas supone, además acercarnos a sus fiestas
y tradiciones. Fiestas que tienen un sello especial que
las hace distintas y las diferencia del resto de la comarca.
|
 |
|
 |
|